Postoperatorio de fusión intercorporal transforaminal lumbar

Aunque el dolor varía unas pocas semanas después de la cirugía, es de esperar que haya fuerte dolor de espalda los primeros días. Si el médico usa hueso de la pelvis para el injerto óseo, también sentirá dolor en la zona de la cadera.

El dolor se controla con medicamentos durante dos a cuatro semanas y la rehabilitación comienza en el hospital.

Un fisioterapeuta le ayudará a levantarse de la cama y caminar de manera segura por el hospital.

Los primeros días después de la cirugía, para moverse los pacientes suelen necesitar un caminador y un soporte para la espalda.

Es importante vigilar la incisión.

Si se vuelve roja y sensible, o si hay supuración, avise a su doctor.

Es común que haya algo de adormecimiento en las piernas o incomodidad por unos cuantos días, pero informe a su doctor si es grave o si dura más de 1 ó 2 semanas.

Durante la recuperación, tendrá que limitar sus actividades.

Caminar le ayudará a sanar, pero tendrá que evitar las tareas domésticas pesadas.

Puede usar bolsas de hielo cada 4 a 6 horas para ayudar a aliviar el dolor muscular el primer par de semanas.

Usted puede volver a conducir y tener actividad sexual de 4 a 6 semanas después de la cirugía, dependiendo de su estado.

Por lo general, alrededor de seis semanas después de la cirugía usted puede volver al trabajo, pero su doctor le ayudará a decidir el mejor momento para hacerlo.

Normalmente se tarda unos 6 meses o más para que la fusión ósea sane completamente.

Su médico vigilará el progreso de sanación de la fusión con radiografías o escanografías.

Durante ese tiempo, se deberán evitar las actividades de alta intensidad como correr o levantar objetos pesados para hacer que la recuperación esté libre de problemas.



CA#7788